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No todo lo que brilla es oro: Cuenta Infinity Gold del Banco Santander Rio

El discurso publicitario del banco habla del valor de la voluntad de los clientes, pero no se condice con sus actos al aplicar intereses usureros, no brindar información, y pretender que el cliente sea consciente de vericuetos bancarios que se escapan al derecho.

 En 2003 la Sra. Díaz recibió un llamado en el que le prometían acceso a la  cuenta del banco Santander Río Infinity Gold, sin costo alguno de mantenimiento. Le pidieron que llenara formularios para “poder acceder” a la tarjeta de crédito correspondiente y a una chequera. Si bien ella se mostró desconfiada, ante la promesa del banco de que no se cobraría ningún tipo de costo, aceptó. Durante los meses de enero y febrero de 2004 no realizó ningún movimiento en su cuenta bancaria, sin embargo en Marzo de ese año apareció un saldo deudor de $27, 34. Entonces fue hasta la sucursal a realizar el reclamo y consulta donde no le supieron responder y en Mayo de 2004 el banco no había realizado ninguna corrección. 

Las cuentas del banco Santander Río bajo la denominación “cuenta única” están diseñadas para que por una operación genuina del cliente (un depósito), el banco realice diversas operaciones administrativas que terminan incrementando los costos. Siendo la caja de ahorro un velo que oculta la finalidad del Banco de debitar los saldos de la tarjeta de crédito en la cuenta corriente y no en la caja de ahorro donde el cliente deposito el dinero.

En mayo de 2005 esta usuaria a través de PADEC intimó al banco para que se corrijan los registros de una deuda que era inexistente. En agosto de ese año en una mediación un apoderado del banco señaló que se rectificarían las cuentas pero esto nunca ocurrió, sino que por el contrario; casi un año después el Banco Santander Río intimó a la Sra. Díaz exigiéndole el pago de un saldo que había comenzado con $27, 34; pasó a $253, 56, luego a $3.645  y termino en julio de 2006 con la cifra de $5.230,93. Este acrecentamiento de costos e intereses que nunca fueron explicados derivó en un maratón de intimaciones y muchas veces agresiones verbales por parte de los abogados del banco a la Sra. Díaz.

 PADEC no dudó en señalar que el  banco no sólo no se dio por aludido de la mediación que habían llevado a cabo, sino que se escudó en una idea falsa de cargos y comisiones “concertados libremente” con sus clientes.  Además de aplicar cargos abusivos como el seguro de vida sobre saldo deudor, el 5% de la cláusula 13, intereses usureros y generar hechos imponibles, es decir realizar transferencias entre cuentas que la clienta jamás autorizó. Generando un sistema perverso de falta  información adecuada a la hora de ofrecer sus productos bancarios.

PADEC reclama el resarcimiento por daño moral a la usuaria, como así también la nulidad de la falsa idea legal de un “sobreendeudamiento pasivo” por parte de los clientes bancarios. 

La tarjeta de crédito de Infinity Gold podrá ser dorada; pero claramente no todo lo que brilla es oro dentro del malicioso sistema de cuentas del Banco Santander Río.

 Por: Mariana Kozodij