
“Y cuando llegó el tren, me saqué los anteojos”
Eso le contaba a una compañera, ante su asombro. No encontraba la relación entre viajar en tren y sacarse los lentes.
Pero así era, la línea Mitre, ramal Suarez, para ir al centro llega a la estación repleta de pasajeros, con solo cinco vagones y por supuesto con continuas demoras. Por eso, los que usamos lentes y somos de baja estatura, si no los guardamos nos podemos cortar por la presión de los pasajeros.
