El uso responsable del gas nos beneficia a todos.
A su factura también.
Buenos Aires, 20 julio de 2009.
El Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) y la Asociación de Distribuidoras de Gas Natural (ADIGAS) están desarrollando una campaña de comunicación referida al Uso Responsable del Gas cuyo objetivo es generar conciencia en la necesidad de cuidar un recurso no renovable y esencial para desarrollar la actividad diaria, como es el gas natural.
Esta campaña comprende la distribución de folletos informativos a través de las oficinas del ENARGAS y de las oficinas comerciales de las nueve distribuidoras integrantes de ADIGAS, como así también la difusión de información a través de medios de comunicación masiva.
La escasez del gas natural a nivel mundial del gas natural y su importancia en la vida diaria de las personas hace necesaria la práctica de hábitos de consumos responsables para cuidar este recurso natural no renovable.
El gas natural es sinónimo de energía limpia y segura, ya que posee una combustión más completa y eficiente que otros combustibles. Está conformado en su mayor parte por metano, entre otros hidrocarburos y se encuentra en estado gaseoso a presión y temperatura ambiente.
Las formas de contribuir para no derrocharlo son las siguientes:
Apague el piloto de los artefactos a gas que no utilice. Mantener los pilotos encendidos de todos los equipos de calefacción, equivale aproximadamente al 5% del total de gas natural consumido en la Argentina.
Ajuste la llama de las hornallas al diámetro del fondo de los recipientes y manténgalos tapados. La llama que sobresale no aporta mayor calor al recipiente y si está destapado se pierde temperatura.
Cuando alcance el punto de ebullición, disminuya la llama. Cuando alcance el punto de cocción, apague la llama. No utilice el horno para calefaccionar el ambiente. No está diseñado para eso y resulta ineficiente.
Utilice el horno en forma mesurada. El horno consume la cantidad de gas equivalente a tres hornallas.
Calefaccione sólo los ambientes que utilice a una temperatura razonable (20° C aprox.). Para ventilarlos, diez minutos son suficientes.
Las estufas y los radiadores no deben ser tapados ni con cortinas ni con muebles. De esta manera se evitan accidentes y se mejora el aprovechamiento calórico.
Utilice el termostato para regular la temperatura adecuada en los ambientes. No abra la ventana para bajar la temperatura.
Utilice el agua caliente necesaria. No derroche agua ni gas que son recursos limitados.
Si tiene calefón, regule la temperatura del agua con la perilla o botonera. Evite mezclar el agua caliente con el agua fría. Así ahorrará gas y prolongará la vida útil del artefacto.
Si tiene termotanque, regule su temperatura y aísle térmicamente el artefacto cuando está colocado fuera de la vivienda.
“Usar eficientemente los recursos energéticos es responsabilidad de todos”.
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